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Benceno

Introducción

El benceno, conocido también como benzol, es un líquido incoloro de olor dulce, que se evapora al aire rápidamente y es sólo ligeramente soluble en agua. Es sumamente inflamable.

La mayoría de las personas puede empezar a detectar el olor del benceno en el aire cuando está en concentraciones de 191.660 g/m3 (60 ppm [partes de benceno por millón de partes de aire]) y a reconocerlo como benceno cuando la concentración alcanza 319.430 μg/m3 (100 ppm). Se encuentra en el aire, el agua y el suelo, y proviene tanto de fuentes industriales como naturales.

El benceno ha sido extensamente usado como un disolvente orgánico multiuso. Este uso es desaconsejado actualmente debido a su alta toxicidad, y carcinogenicidad. Los usos actuales son como materia prima en la síntesis de sustancias químicas y en la fabricación de plásticos, resinas, y detergentes.

Las síntesis de muchos plaguicidas y productos farmacéuticos también involucran el benceno como un intermedio químico. La industria de caucho, lubricantes, tintes, detergentes, medicamentos y plaguicidas las fábricas de zapato usan el benceno extensivamente en sus procesos industriales. La exposición a benceno también se puede dar a consecuencia del uso de gasolina y de gasoil.

En la exposición al benceno influyen varios factores que incluyen la concentración (la cantidad), la duración (por cuánto tiempo) y la forma como se entró en contacto con esta sustancia. También se deben considerar las demás sustancias químicas a las que se está expuesto, su edad, sexo, dieta, características personales, estilo de vida y condición de salud.

Las fuentes naturales de benceno, entre las que se incluyen las emisiones volcánicas y los incendios forestales, también contribuyen a la presencia de benceno en el medio ambiente.

Una fuente importante de benceno en el aire ambiental es el humo de tabaco, especialmente en el interior de viviendas.

En el aire, reacciona con otras sustancias químicas y se degrada en unos días, además puede ser arrastrado al suelo por la lluvia o la nieve.

En el agua y el suelo se degrada más lentamente que en el aire, siendo poco soluble en agua y puede pasar a través del suelo hacia el agua subterránea. No se acumula en plantas ni en animales.

Todos estamos expuestos diariamente a cantidades pequeñas de benceno, en el aire libre, en el trabajo y en el hogar. La exposición de la población se produce principalmente a través de la inhalación de aire que contiene benceno.

Las principales fuentes de exposición son el humo del tabaco, las estaciones de servicio, los gases del tubo de escape de automóviles y las emisiones industriales. Los vapores (o gases) de productos que contienen benceno, por ejemplo pegamentos, pinturas, cera para muebles y detergentes también pueden ser fuentes de exposición al benceno.

Las concentraciones del benceno en el aire ambiente en áreas rurales y urbanas son aproximadamente 1 μg/m3 (0,000313 ppm) y 5-20 μg/m3 (0,00157-0,00626 ppm), respectivamente. Las personas que viven en zonas urbanas o en áreas industriales generalmente están expuestas a niveles más altos que las que viven en áreas rurales. Los niveles en el hogar generalmente son más altos que al aire libre. Puede entrar a su cuerpo a través de los pulmones, el tubo digestivo y la piel.

Efectos en la salud

Hay varios factores que determinarán si la exposición al benceno producirá efectos adversos, así como el tipo y severidad de los mismos. Estos factores incluyen a la cantidad de benceno a que se expuso y la duración de la exposición.

La exposición breve (5 a 10 minutos) a niveles muy altos en el aire (31.943.000 a 63.886.000 μg/m3 [10.000-20.000 ppm]) puede producir la muerte. Niveles más bajos (2.236.000 a 9.583.000 μg/m3 [700-3.000 ppm]) pueden producir letargo, mareo, aceleración del latido del corazón, dolor de cabeza, temblores, confusión y pérdida del conocimiento. En la mayoría de los casos, los efectos desaparecerán cuando la exposición termina y la persona empieza a respirar aire fresco.

El benceno produce alteraciones en la sangre. Las personas que lo respiran durante períodos prolongados pueden sufrir daño en los tejidos que producen las células de la sangre, especialmente la médula de los huesos.

Estos efectos pueden interrumpir la producción de elementos de la sangre y producir una disminución de algunos componentes importantes de la misma.

Una disminución de los glóbulos rojos puede conducir a anemia. La reducción de otros componentes de la sangre puede causar hemorragias. La producción de elementos de la sangre puede normalizarse cuando la exposición al benceno termina.

La exposición excesiva al benceno puede ser perjudicial para el sistema inmunitario, aumentando las probabilidades de contraer infecciones y posiblemente disminuyendo las defensas del cuerpo contra el cáncer.

Los primeros efectos toxicológicos crónicos de la exposición al benceno se producen en el sistema hematopoyético. Los efectos tóxicos neurológicos y reproductivos se producen a concentraciones ligeramente más altas.

La exposición prolongada puede producir cáncer de los órganos que producen los elementos de la sangre (leucemia). Su exposición se ha asociado con el desarrollo de un tipo especial de leucemia llamada leucemia mieloide aguda.

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) ha determinado que el benceno es carcinogénico en seres humanos. Los resultados indican que el benceno es un cancerígeno multiorgánico.

La exposición puede ser perjudicial para los órganos sexuales. Algunas mujeres que inhalaron niveles altos en el trabajo durante meses sufrieron ciclos menstruales irregulares y una disminución del tamaño de los ovarios.

Se desconoce que efectos podría tener sobre el feto o sobre la fertilidad en hombres. Los estudios en animales preñados han demostrado que inhalar benceno afecta adversamente al feto. Estos efectos incluyen bajo peso de nacimiento, retardo de la formación de los huesos y daño de la médula ósea.

Los niños pueden ser afectados por la exposición al benceno de la misma manera que los adultos. Puede pasar de la sangre de la madre al feto. No se sabe si los niños son más susceptibles a la intoxicación con benceno que los adultos.

Los efectos adversos más significativos de la exposición prolongada son hematotoxicidad, genotoxicidad y carcinogenicidad.

La exposición de benceno crónica puede causar la depresión de médula ósea expresada como leucopenia, anemia y/o trombocitopenia, y anemia aplásica.

La genotoxicidad de benceno ha sido extensivamente estudiada. Los datos in vivo indican que es mutagénico.

El benceno es el cancerígeno para las personas y no puede ser recomendado ningún nivel seguro de exposición.

Valores límite y umbral de alerta

De acuerdo con el Real Decreto 1073/2002:

Valor limite anual para la protección de la salud humana: 5 μg/m3

En el cuadro que se expone a continuación se pueden ver los efectos del monóxido de carbono a diferentes concentraciones, estos resultados se han obtenido de la documentación internacional existente en paginas Web de reconocido prestigio (ver el apartado de bibliografía).

Efectos del benceno a diferentes concentraciones
No puede ser recomendado ningún nivel seguro de exposición
Concentración de benceno Efecto
0,17 μg/m3 (0.00005 ppm) Concentración en aire asociadas con un aumento del riesgo para toda la vida por leucemia de 1/1.000.000
1,7 μg/m3 (0.00053 ppm) Concentración en aire asociadas con un aumento del riesgo para toda la vida por leucemia de 1/100.000
17 μg/m3 (0.00532 ppm) Concentración en aire asociadas con un aumento del riesgo para toda la vida por leucemia de 1/10.000
3.200 μg/m3 (1ppm) Aparición de casos de leucemia en exposiciones de 40 años.
4.800-15.000 μg/m3 (1,5-4,7 ppm) Concentración en aire asociadas con un aumento del riesgo para toda la vida por leucemia de 1/10.000
160.000-479.000 μg/m3 (50-150 ppm) Exposiciones de 5 horas a esta concentración pueden causar dolor de cabeza, desfallecimiento y debilidad.
1.597.000 μg/m3 (500 ppm) Exposiciones de 60 minutos a esta concentración pueden conducir a síntomas de enfermedad.
2.236.000-9.583.000 μg/m3 (700-3.000 ppm) Puede causar somnolencia, mareos, taquicardia, dolor de cabeza, temblores, confusión e inconsciencia.
A partir de 9.583.000 μg/m3 (a partir de 3.000 ppm) Puede provocar envenenamiento agudo, caracterizado por la acción narcótica del benceno en el SNC.
23.957.000 μg/m3 (7.500 ppm) Exposiciones de 30 minutos a esta concentración pueden ser fatales.
31.943.000-63.886.000 μg/m3 (10.000-20.000 ppm) Exposiciones de 5 a 10 minutos a esta concentración puede provocar la muerte.

Recomendaciones

La gasolina y el humo de cigarrillo son dos fuentes principales de exposición al benceno, por lo que se puede reducir limitando el contacto con estas fuentes.

El fumador tipo recibe aproximadamente 10 veces más benceno al día que una persona que no fuma. Es recomendable que las familias no fumen en el hogar, en lugares cerrados o cerca de sus niños.

Debido a que la ruta más probable de exposición al benceno es respirar aire contaminado, se debe tratar de limitar las actividades al aire libre durante los períodos de mayor contaminación.

Se puede controlar la exposición prestando atención a la información facilitada en la página web de calidad del aire de la Dirección General de Medio Ambiente.

En los episodios de alta contaminación por benceno, la ventilación de las viviendas debe ser la minima.

El aire interior generalmente contiene niveles de benceno más altos; estos provienen de productos que contienen benceno tales como tabaco, pegamentos, pinturas, disolventes, cera para muebles, detergentes y otros productos de limpieza. Por lo que es recomendable utilizar este tipo de productos lo menos posible en el interior de las viviendas.

Bibliografía

Nota legal importante: La Consejería de Sanidad y Política Social de la Región de Murcia no es responsable del posible uso de esta información. Esta ficha contiene la información de distintas bases de datos internacionales de sustancias químicas de reconocido prestigio y es independiente de requisitos legales.